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Las primeras Estudiantinas de estudiantes surgieron en torno a la década de 1840 como una nueva variedad de Comparsa en el Carnaval de Madrid

 

Félix O. Martín Sárraga. Revisión hecha para TVNAE MVNDI, 2012


Desaparecida la costumbre escolar de “correr la tuna” en torno a 1840-1850, nace en el carnaval madrileño una nueva especie dentro del género COMPARSA que se caracteriza por tres circunstancias que acabarían por definirla:

 

1. Sus miembros visten al uso de los antiguos estudiantes.

2. Interpretar aires nacionales, algunos tradicionalmente ligados a los estudiantes -como la jota estudiantina- con una orquesta compuesta principalmente por guitarras, panderetas y otros instrumentos diversos.

3. Pedir monedas, esto es, postular a los viandantes que se cruzan en su paso, con insistencia, o a las personas que desde los balcones disfrutan del pasacalles a quienes habitualmente piden usando escalas para llegar a su altura.

  

Este modelo se populariza tremendamente y ya en la década de los cuarenta se les denomina habitualmente 'estudiantina' tal es el éxito de estas comparsas de estudiantes que la especie se sustrae de uno de sus elementos esenciales, las vestimentas, pasando a conocerse como 'estudiantinas' a toda comparsa postulante que interprete música, siempre que no pueda incluirse en otros tipos de comparsa de definición obvia, como las “comparsas de ciegos” o las “de impedidos”.

Predicando el cambio de roles del carnaval, existieron desde un principio estudiantinas integradas por estudiantes verdaderos y otras compuestas por personas disfrazadas de estudiante, que la prensa suele denominar “estudiantes apócrifos”. Por lo general ambos tipos convivieron pacíficamente, aunque en poblaciones de amplia población estudiantil como Salamanca o Madrid se produjeron tensiones, cosa que también hubo lugar con aquellas estudiantinas que, si bien aparecían ad extra como universitarias, llevaban entre sus miembros a algunos que no disfrutaban de esa condición, lo que fue bastante habitual. 

Con posterioridad y para diferenciar a ambas realidades, las Estudiantinas compuestas por estudiantes recuperaron el nombre de “Tuna” (1870-1930), quedando el término “Estudiantina” para designar a toda agrupación no estudiantil, aunque se pueden hallar muchos ejemplos de agrupaciones no académicas que se autodenominan “Tuna”... algo parecido a lo que ocurre hoy en día.


 

Fuentes:

1- Asencio González, R., La Tuna ‘Moderna’ o la institucionalización de la Estudiantina. Ponencia al I Congreso Iberoamericano de Tunas. Centro Cultural Puertas de Castilla, Murcia. 12 de abril de 2012.

2- Asencio González, R., Estudianterías Cordobesas: Compilación de la lírica escolar y de la historia de nuestras Tunas y Estudiantinas desde su origen al año 1986, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Córdoba, Córdoba, 2007;

3- Martínez del Río, R., “Cien años de Estudiantinas carnavalescas”, en AA. VV., El Arte de Tunar, Fundación Joaquín Díaz, 2006.

4- Asencio González, R., “Estudiantina Escolar Cordobesa ‘Los Medicinantes’ (años 1871-1872)”, Comcordoba nº 62 (Revista del Colegio Oficial de Médicos de Córdoba), enero-febrero 2009.

5- Pérez Penedo, E., y Asencio González, R., “La evolución del traje escolar a lo largo de la historia: desde el inicio de las universidades hasta 1835, año en que se decretó su desaparición”, en AA. VV., Tradiciones en la Antigua Universidad: Estudiantes, Matraquistas y Tunos, Cátedra Arzobispo Loazes, Universidad de Alicante, Alicante, 2004, pp. 103 y ss.


Publicación: 07/10/12