Emilio Oliva Alcalá
La inmortal canción de F. Galindo y G. Monreal se grabó por primera vez en un disco de vinilo por la "Estudiantina de Madrid" allá por 1958, tuna formada por componentes de Tunas de diferentes Facultades y Escuelas Técnicas del Distrito Universitario de Madrid y que fuera dirigida por Santiago López Hernández (Santi) quien, junto a su hermano Julián, serían "los gemelos" que acompañaron durante muchos años a María Dolores Pradera.