Félix O. Martín Sárraga
En el año 711 la mayoría del territorio de la Península Ibérica estaba en poder musulmán (se llamó al-Ándalus) y, en lo concerniente a la enseñanza, era muy frecuente que los maestros impartieran las clases en sus casas y no en la mezquita. Dichos maestros, al terminar la jornada lectiva, acostumbraban ofrecer un plato de sopa a todos sus alumnos.