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Jubón y taleguilla nunca fueron prendas escolares

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Félix O. Martín Sárraga


La investigación continuada hace que, aunque sea muy lentamente, vayamos conociendo mejor el contexto del momento en que surgió y evolucionó la Tuna Universitaria a partir de las estudiantinas carnavalescas decimonónicas.

Hoy nos encontramos otro grabado que aporta un elemento más para comprender la enorme la influencia del costumbrismo en un ámbito ajeno al mundo escolar. Se trata de un grabado de Bartolomé Maura y Montaner que, en 1869, vistió al cómico con jubón, taleguilla, medias y zapatos, todo ello -al parecer- de color negro (1). Curiosamente, dicha imagen es una réplica monocroma del óleo sobre lienzo realizado en 1635 a Pablo de Valladolid por Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (2).

El cómico (izq.) y Pablo de Valladolid (dcha.)

No es momento ahora de hablar de plagio, sino de evidenciar que -contrariamente a lo que se dijo en el siglo XIX- esta indumentaria nunca fue uniforme escolar dado que, desde la Edad Media, tuvieron un traje escolar conformado por loba (sotana) y manteo, a lo que solo los colegiales (alumnos internos) añadían la beca, tal y como vemos abajo en la imagen de un interno del Colegio de los Irlandeses de Salamanca (3).

Estudiante del Colegio de los Irlandeses de Salamanca (1809) 

Imagen tomada de Pérez Penedo, E. (2012). El traje de tuna. Conferencia. I Congreso Iberoamericano de Tunas

Posteriormente, el traje académico oficial tras el Plan literario de estudios y arreglo general de las Universidades del Reino dictado en 1824, conocido como el Plan Calomarde, que mantuvo el traje talar (sotana larga) para los ordenados en sacro, cambiándolo para el resto de los universitarios en su artículo 285: "El traje académico será manteo y sotana larga hasta el zapato, de bayeta negra con alzacuello, o bien separado o en la misma sotana, cerrado o abrochado por delante sin descubrir el cuello de la camisa; chupa, calzón y chaleco de paño negro u otra tela de lana, sombrero de tres picos, sin más adorno que una presilla sencilla, y un calzado decente". Así vistieron hasta  la Real Orden de 3 de octubre de 1835, que abolió la loba y manteo “por no estar en armonía con las costumbres del siglo" (4).  Poco después, y “por no estar en armonía con las costumbres del siglo”, la Real Orden de 3 de octubre de 1835 abolió la loba y el manteo, pasando el traje académico del estudiante universitario español no consagrado. Luego, el artículo 226 del Real Decreto que revisó el Plan de Estudios de 1845 determinó nuevamente que el traje escolar constaba de levita oscura, pantalón, corbata negra y sombrero negro redondo, indumentaria que continuó utilizándose hasta la Segunda República (5) y nosotros recreamos en la figura de la derecha de la siguiente imagen. No hemos hallado documento alguno que acreditara el uso de jubón y taleguilla por los escolares y sí los uniformes escolares determinados por las órdenes religiosas.

Supuesta vestimenta del estudiante manteísta (izq.) y  traje académico oficial desde 1845 (dcha.)

Imágenes generadas por el autor con IA 

Ahora no hablaremos de la tuna, sino de la vestimenta atribuida a los escolares de antaño. Quienes leen nuestros artículos saben del gigantesco impacto generado por la visita de la Estudiantina Española al carnaval de París de 1878, donde lució una vestimenta diseñada por Lorenzo Paris (8). También conocen perfectamente la imagen falsamente atribuida al antiguo estudiante español que se difundió desde 1878 gracias a una fotografía de Jean Laurent (imagen derecha de la siguiente pareja) tomada por encargo de la Sociedad Antropológica de España con motivo de la boda real de Alfonso XII con su prima Mª de las Mercedes de Orleans y para lo cual las Diputaciones Provinciales enviaron a Madrid grupos de paisanos ataviados con los trajes tenidos por característicos de cada lugar (9). Dicha imagen es otro ejemplo de que la repetición de un mensaje acaba considerándose como realmente histórica sin serlo ni contrastarlo nunca.

Finalmente, el Reglamento para la ejecución del Plan de Estudios de 1850 “no designa” traje, pero lo ratifica al ordenar en su artículo 571: "No se designa traje académico á los alumnos, pero asistirán á clase con levita de color oscuro, pantalón, corbata negra y sombrero negro redondo, ó en su lugar gorra de paño de color oscuro y con visera. Prohíbense las chaquetas, fajas, sombreros gachos botines de cuero y toda prenda que esté en contradicción con el decoro que debe reinar en las aulas" (6).

Traje académico oficial desde 1845 (izq.) y la supuesta vestimenta del estudiante de antaño (dcha.)

Imágenes procedentes de un grabado y tarjeta postal del autor, respectivamente.

 

Vea el lector que TODAS las fuentes relacionadas con el mantenimiento y derogación del traje talar medieval, así como las que dictaron una vestimenta más acorde con el siglo en el que se vivía, se publicaron en el siglo XIX. Esto nos lleva a considerar que la moda imperante (Realismo, Costumbrismo) influyó en la vestimenta plasmada por los autores de los grabados, incluso de la fotografía, enredando mucho más la comprensión de los hechos. Por ello proliferaron imágenes de supuestos estudiantes medievales vestidos con jubón y taleguilla, a los que se añadió el manteo para dar imagen de verosimilitud. Por ello entendemos que estos datos refuerzan nuestra impresión de que, al igual que el alegado origen sopista y medieval de la tuna, las indumentarias que vemos en los grabados publicados en el siglo XIX forman parte de un constructo generado por el costumbrismo decimonónico (7).

_________

  1.  Maura y Montaner, B. (1869). El cómico. Colección del Museo del Prado.
  2. Rodríguez de Silva y Velázquez, D. (1635). Pablo de Valladolid, óleo sobre lienzo. Colección del Museo del Prado.    
  3. Bradford, W. (dibujo) y  Clak, I. (grabado). (1809).  Estudiante del Colegio de los Irlandeses de Salamanca, grabado a color. Colección del autor.
  4.  Martín Sárraga, FO. (2022). Compromiso social de las estudiantinas y tunas universitarias desde su creación hasta la Segunda República. Tesis Doctoral. Facultad de Letras. Departamento de Historia Moderna, Contemporánea, de América, del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos. Murcia: Universidad de Murcia, p. 30.
  5. Ídem.
  6.  Reglamento para la ejecución del Plan de Estudios decretado por S.M. en 28 de agosto de 1850. Título III. Sección Décima. Del traje académico y de los tratamientos. Art. 571. Madrid: Imprenta Nacional.
  7. Martín Sárraga, FO. (2025). El origen sopista de la tuna universitaria, un constructo decimonónico. Conferencia presentada el 25 de enero de 2025 en el VIII Congreso Iberoamericano de Tunas; Martín Sárraga, FO. (2026). La hija del carnaval. Origen y evolución de la Tuna Universitaria. Segunda edición. Murcia: TVNAE MVNDI, p. 523-572.
  8.  Martín Sárraga, FO. (2025). Vestimenta escolar e identidad académica en España. PURIQ, Vol. 4. e357.
  9.  Museo del Traje Virtual. (2023). Jean Laurent Minier. En línea.

 


Publicación: 21-01-2026.         Actualización: 22-01-2026