Sabias que...
En España hubo Estudiantinas preuniversitarias ejecutantes en la primera década del siglo XX

Félix O. Martín Sárraga
En 1910, durante la visita del obispo de Vitoria a su centro académico, la Estudiantina del Colegio de Tudela "tocó con brillantez un hermoso aire español" (1). Se sabe que esta misma Estudiantina interpretó la 'Marcha Real' a la salida del templo de los niños que el 8 de diciembre de 1910 tomaron su primera comunión (2), por lo que -al menos- tuvo pervivencia durante todo ese año.
La primera Estudiantina académica cubana hallada hasta el presente data de 1909

Féllx O. Martín Sárraga
En la población de Sagua la Grande, cercana a la costa norte de la isla, hallamos lo que podría ser hasta el presente la primera referencia a una Estudiantina de centro académico preuniversitario cuando el 17 de enero de 1909 la Estudiantina del Colegio de Nuestra Señora de Monserrat de Cienfuegos ejecutara el zortzico 'No te olvido', así como la 'Marcha Real', el 'Himno Cubano' entre otras piezas.
El poema "La Estudiantina" se dedicó a un poeta y literato gaditano

Félix O. Martín Sárraga
Sus primeros versos dicen "vistiendo el negro manteo, robando dulces sonrisas, y recogiendo miradas y repartiendo alegria; llevando tras sí una turba de mozalbetes que imitan, silvando y cantando á coro, á la alegre estudiántina".
En 1894 se popularizó una marcha-himno con tema bélico escrita para Estudiantina

Félix O. Martín Sárraga
En julio de 1894 se publicó ‘Al África’, marcha-himno compuesta para la ‘Estudiantina Orfeón Peral’ que salió en Madrid por Carnaval, seguramente influenciado por la guerra de Melilla de 1893-1894 (también conocida como guerra de Margallo o primera guerra del Rif) y “lo popularizó de tal suerte que todo el mundo lo canta”.
La Estudiantina Pignatelli partió hacia Chicago en 1893 bajo la dirección de José Orós

Felix O. Martín Sárraga.
Aunque se hayan publicado algunos datos en otro contexto, hay veces que volver a leer los contenidos hacen apreciar datos que entonces no se detectaron debidamente. Este es el caso de los dos directores de la Estudiantina Pignatelli, que viajaron con ella a Chicago en 1983 saliendo desde el puerto de Cádiz en el vapor correo Hespérides (1).

